La Morcilla Patatera, un sabor con historia

La gastronomía de nuestra región, Extremadura, no podría entenderse sin la Morcilla Patatera. Se trata de un embutido de origen humilde y con mucha tradición, que a simple vista se asemeja a un chorizo o morcilla, pero tiene un sabor y una textura completamente distinta, única y exquisita.

Es un manjar que nace en el seno de las tradicionales matanzas y cuyos ingredientes son un reflejo de la riqueza extremeña, pues aúna la esencia de la dehesa extremeña gracias a la carne de sus cerdos ibéricos, a los productos que ofrece su tierra como es el Pimentón de la Vera así como los tubérculos, y el AOVE que producen nuestro olivos.

Del mismo modo, es un embutido que ha ido ganando popularidad, especialmente en los últimos años, dada su gran versatilidad en la cocina y su espectacular sabor, que no ha pasado desapercibido entre los grandes cocineros.

En La Chinata hemos añadido a nuestra selección de embutidos dos versiones de este embutido, la Morcilla Patatera Ibérica con Pimentón de la Vera Picante y la Morcilla Patatera Calabacera, con un sabor más dulce.

Se puede degustar de múltiples formas; la más clásica, como tapa, extendida sobre Regañás Rústicas e incluso aderezada con unas gotas de nuestra Miel de Tomillo.

Origen de la Morcilla Patatera

La Morcilla Patatera es un embutido con mucha historia y de origen humilde que según algunos escritos data del siglo XVIII, cuando ante la escasez de arroz y cebollas durante la matanza, se optó por añadir patatas, tubérculo importado por los conquistadores extremeños del continente americano, creando así este embutido tan emblemático de la región, especialmente de la provincia de Cáceres. Así lo recoge una cita documental que data de 1798 en palabras de Joaquín Mínguez, Presbítero en el Burgo de Osma: “En la matanza faltando arroz y cebollas con que hacer morcillas, dispuso que se cociesen patatas, y mondadas las deshizo en una servilleta, dexándolas como harina. Con ellas mandó hacer morcillas, y aunque se tuvo como una extravagancia, que mereció la risa de todos, salieron tan delicadas que muchos han seguido su ejemplo, y se ha advertido que se conservan frescas y suaves algunos meses, lo que no sucedía con las otras”.

La patatera se puede considerar el embutido más autóctono de la región extremeña, especialmente de la provincia de Cáceres, pues desde tiempos remotos, formó parte de la dieta del hombre de campo, aportando la energía necesaria para las duras jornadas de trabajo.

Tanto es así, que un pueblo situado a poco más de 10 kilómetros de la capital cacereña, Malpartida de Cáceres, homenajea cada martes de carnaval a este embutido en la que es su fiesta grande, conocida como ‘La Pedida de la Patatera’. En su última edición, reunió nada menos que a unas 10.000 personas, más del doble de su población. Fue declarada de Interés Turístico Regional en 2016 y es una tradición recuperada en el año 1985, cuyos inicios se remontan a finales del siglo XIX. En aquel entonces, los quintos, antes de la llegada de la Cuaresma con el Miércoles de Ceniza y con la prohibición de comer carne, salían por las calles pidiendo alimentos, donde era muy común recibir patatera de sus vecinos. Hoy, es una romería urbana intergeneracional en la que se degustan unos 1000 kilos de patatera y que, sin duda, deja a vecinos y foráneos con muy buen sabor de boca.